Sofocos y calores nocturnos durante el cáncer de mama y después.

Publicado por: Katia Lacasa Nikiforov En: Root En: Comentario: 0 Golpear: 688

Sobre los sofocos y sudores nocturnos durante el cáncer de mama y después. Lo que tu médico puede olvidar contarte. 

¡Hola!

Hoy vamos a hablar de otro efecto o secuela del cáncer y los tratamientos que no siempre tu oncólogo te comentará, pero que hay muchas posibilidades que te ocurra, sobre todo si estás pasando por el cáncer de mama. Me refiero a los sofocos (diurnos o nocturnos), calores nocturnos y sudores.

Un sofoco no deja de ser un calentamiento de la temperatura del cuerpo que puede ir acompañado o no de sudoración.  La sudoración ocurre cuando el propio cuerpo reduce la temperatura corporal para provocar que la piel reduzca el calor. Es suele ocurrir con más frecuencia por la noche, pero dependiendo de su causa, ocurre también durante el día.

Las causas más comunes son el propio cáncer, cómo es el de mama, próstata o testículo, y los tratamientos, y ocurre durante estos o después también.

Más sobre las causas de los sofocos y sudores nocturnos.

La radioterapia, quimioterapia, los tratamientos hormonales o la extirpación de los ovarios, pueden provocar una menopausia precoz, siendo uno de los síntomas más comunes estos sofocos o sudoración nocturna.

Hay medicamentos que también pueden provocar esta condición:

  • TAMOXIFENO, que se utiliza tanto para tratar como para prevenir una recidiva del cáncer de mama.
  • Inhibidores de la aromatasa, indicado para mujeres postmenopáusicas como hormonoterapia para aquellos cáncer de mama con receptores de hormonas. Por cierto, este tipo de tratamientos suele tener como efecto secundario dolor articular (dedicaremos un post a los efectos secundarios de estos tratamientos más adelante).
  • Los medicamentos opiáceos para tratar el dolor en cualquier tipo de cáncer, suelen producir calores nocturnos.
  • Y por último, los esteróides (para reducir la hinchazón o inflamación) y algunos antidepresivos (tricíclicos), producen igualmente sofocos o sudoración nocturna.

Tratamiento de los sofocos y sudores nocturnos.

Cuando estos sofocos son producidos por una menopausia precoz en mujeres que están pasando por el cáncer de mama o lo ha pasado, no es posible utilizar tratamientos hormonales que son por otro lado, la vía más generalizada de tratamiento de este efecto secundario. Es decir, no se puede utilizar una terapia de reemplazo hormonal, ya que puede producir una recidiva.

Entonces ¿qué opciones tiene una mujer con antecedentes de cáncer de mama para tratar los sofocos y los sudores nocturnos?

Si hablamos de medicación, que siempre tiene que ser no estrogénicos (no indicados para e cáncer de mama) y estudiando lo que dicen los estudios con evidencia científica realizados, no hay mucho consenso aunque si existe una batería de tratamientos que pueden (o no) funcionar y además pueden tener efectos secundarios. Por ejemplo:

  • Antidepresivos: además de que pueden afectar el efecto del Tamoxifeno en el cuerpo, pueden causar somnolencia, náuseas, cambio en el apetito o boca seca.
  • Anticonvulsivos para los sofocos, también pueden causar somnolencia, además de mareos y problemas de concentración.
  • Un medicamento que se usa para tratar la hipertensión (clonidina) también causa somnolencia, sequedad bucal y estreñimiento.

Tratamientos o soluciones sin medicación para los sofocos.

Aquí entramos en hacer unas recomendaciones que te pueden ayudar a manejar la incomodidad que generan os sofocos:

  • Ropa: durante el día lo recomendable es llevar distintas capas para que cuando te entre el calor puedas simplemente ir quitándote capas.  Por ejemplo, las chaquetas son muy útiles, mejor que un jersey, porque te la puedes quitar enseguida.  También es recomendable, utilizar algodón a prendas sintéticas, ya que absorben mejor el calor.
  • ¿Tienes esa imagen de tu madre o abuela que durante una época iba con un abanico a todas partes? Este accesorio es treméndamente útil en verano, que solemos llevar bastante menos ropa. Lo llevas en el bolso y cuando te den los calores lo sacas y te ventilas.  También son útiles esos sprays refrescantes, caben perfectamente en el bolso y en un periquete te puedes refrescar.
  • Según estudios realizados, la acupuntura ha resultado efectiva para reducir los sofocos y sudores.  Te animo a probarlo a ver qué pasa.  Aunque cada persona es un mundo, seguramente te vaya bien.
  • Por las noches, utiliza pijamas frescos y sábanas de algodón.  Existen también almohadones o accesorios para el cuello que puedes tener en al nevera y ponértelos por la noche para que te refresque.
  • Y por último, si te sienes ansiosa o los sofocos es algo que te pone nerviosa, las técnicas de relajación como el mindfulness o la medicación en sí, o sencillas técnicas de respiración consciente, también te pueden ayudar a sentirte mejor, sobretodo cuando estás en pleno ataque de sofoco.

Antes de terminar, comentarte que puede encontrar en Dr. Google hierbas o suplementos indicados para los sofocos.  Ya sabes mi opinión, no dejes de consultar con tu oncólogo o un especialista en el tema sobre el efecto que puede tener en tu tratamiento.

Como ves, en el caso del cáncer de mama los sofocos y sudores nocturnos están a la orden del día por esa menopausia precoz que pueden causar los tratamientos y el propio cáncer.  Me encantaría darte más soluciones, pero de momento no las tenemos, aunque puedes estar segura, que no dejaré de informarme y en cuánto encuentre algo diferente que te pueda ayudar, enseguida tendrás un post dedicado a ello.

¡Te deseo una muy buena semana!  Si te ha resultado útil este post, sería estupendo que lo compartieras y si tienes algún comentario, no dejes de escribirnos.

Un fuerte abrazo,

Katia

(8 de mayo de 2018)


BIBLIOGRAFÍA

American Cáncer Society – www.cancer.org

National Breast Cancer Foundation – www.nationalbreastcancer.org

National Cancer Institute – www.cancer.gov

 

 

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